Nuestros bosques y los del mundo entero se ven cada día amenazados por la acción del hombre, en ocasiones ayudada por las condiciones meteorológicas. La Organización Mundial para la Agricultura y la Alimentación (FAO), lo pone de manifiesto al sacar a la luz el alarmante dato de que cada año el Planeta pierde más de 14 millones de hectáreas de bosques que ya no se pueden recuperar.
Una de las principales amenazas de los árboles son los incendios forestales, fenómeno que cada año se cobra cientos de miles de hectáreas en todo el mundo. Muchos de estos incendios esconden intereses urbanísticos, y es que la urbanización es otro fenómeno que afecta al estado de nuestros bosques. La fiebre del ladrillo, parece que ahora ralentizada por la coyuntura económica, y la superpoblación de las grandes ciudades están acabando con la imagen idílica de las zonas rurales.
Otro peligro al que se enfrentan los bosques de todo el mundo es la tala ilegal. Organizaciones ecologistas como WWF Adena, critican el comercio mundial de madera, un negocio que cada año mueve millones de euros en todo el mundo, situando a la UE como uno de los principales consumidores de madera, con una importación anual de 200 millones de metros cúbicos. Y en esto estamos implicados cada uno de nosotros, ya que en nuestras manos está reclamar al productor la procedencia de la madera y el papel que compramos.
Pero no sólo prestando atención en la madera y papel que compras puedes contribuir a preservar nuestros bosques, también puedes hacerlo comprando productos ecológicos. Las razones son múltiples: la agricultura ecológica es respetuosa con el entrono en el que se desarrolla, por lo tanto no contamina el suelo ni el aire; los productos ecológicos no proceden de talas ilegales ya que son de comercio justo; los productores ecológicos no destruyen bosques; etc.
Por eso, ahora que se acerca el buen tiempo te invitamos a mimes tus bosques y contribuyas a disminuir estas alarmantes cifras, para seguir disfrutando de un saludable día de montaña.